sábado, 10 de abril de 2010

Mentiras Piadosas

Para conocer mejor a Patricio le dijo que era soltera y que no tenía hijos. Sabía que además de ser el agregado cultural en Irlanda el era católico y conservador y no la llevaría a cenar, no le daría ni un beso si se enteraba de su marido y los chicos. Si. Estaba cansada de lavar, cocinar, rezar el rosario en la gruta de la placita todos los jueves y hacer el amor solo por complacer a otros. Entonces cuando conoció al diplomático a la salida de misa mintió.

–Todos lo hacen- pensó. –No sería ni la primera ni la última vez-.

También engañó a su marido y le dijo que ese viernes tenía un curso de ikebana a las cinco. Se olvidó de Juan que salía a las cuatro del jardín.

Estaba por terminar su café, Patricio ya acercaba su mano a la suya. Sonó el celular. Las seis. Juan llorando a la salida del jardín. Marisa llamó a su marido desde el baño, arregló con él y volvió a la mesa. Patricio le tomó la mano. Su anular. Sabía que vendría la pregunta.

-¿Y esta marca blanca?

–El decenario-, respondió ella poniendo su mejor cara de piadosa rezadora. –Se me perdió-.

El sonrió y de la mano fueron a su casa. Se quitaron la ropa apresurados y entonces Patricio la miró despacio estudiando cada detalle. La marca de la cesárea de Juan brillaba sobre su vientre delatándola otra vez.

–Apendicitis- sonrió y lo abrazó con fuerza.

Las ocho. José María volvía de la oficina. ¿Había comida en la heladera? Si. Pastel de carne de anteanoche. Marisa volaba. No era la señora de Perez Subiela, era la princesa aventurera, la mujer audaz que había conquistado a Patricio. Cerró los ojos y vio a su marido y sus hijos cenando solos en el comedor. Sintió culpa. Patricio dormía. Se levantó, se vistió y volvió a su casa.

José María la esperaba sentado en el living. Miraba las noticias pero cuando ella entró apagó la televisión. Evitando sus ojos le dijo:

-Llamó Patricio de la parroquia. Le dije que estabas en tu curso de ikebana-. Sonrió con amargura y la miró.

-¿Hice bien querida?-.



A ella, la que un dia murio.

martes, 6 de abril de 2010

Soif

«Moi, dit le prince, si j'avais cincuentra et trois minutes à dépenser, marcher tout doucement vers une source ..."

viernes, 2 de abril de 2010

Infancia

Me ha partido una mujer al medio
 La prolongada niñez hecha de gestos
de mimos de paraguas y juguetes

***

(She came into the bathroom window
protected by a silver spoon)

***

Me ha partido una mujer al medio
La tardía infancia rota en papeles de colores

He llorado a la niñita de mi madre
su partida al jardín de lo inefable

***
(And now she sucks her thumb and wonders
By the banks of her own lagoon)

***

He juntado uno a uno sus elogios
sus plegarias, sus enojos y sus premios
la adolescencia, ese, su regalo de artificios

***
(Didn´t anybody tell her, didn´t anybody see?
Sundays on the phone to Mondays
Tuesdays on the phone to me, oh yeah!)

***

Me ha partido, esta, tu muerte al medio
y busco y busco a la mujer que sea mia
y no la tuya, ni la del medio, la del costado
a la mujer, la de acá adentro, esta del centro
que sea entera, que sea una, que sea yo.

2004

jueves, 1 de abril de 2010

Mi hermana Flor

Tiene manos de hada y piernas de angel. Escala montañas y hace magia con las palabras. Entre sus multiples habilidades se cuentan, corredora, maestra, enfermera, equilibrista, amiga, compañera, maga y hada pero se destaca en la cocina. Ayer amaso dos panes. Quise sacarles una foto pero se me rebelo la camara. Entonces busque con el Google y encontre algo parecido a lo que ella hizo y a lo que compartiremos hoy en la cena.